ASOCIACIÓN
DE DIRECTORES
DE INSTITUTO DE EDUCACIÓN SECUNDARIA
DE LA COMUNIDAD DE MADRID
La Junta de
Portavoces de la Asociación de Directores de Instituto de la Comunidad de
Madrid – ADIMAD – reunida en el día de hoy para analizar el comienzo del curso
2005/06, desea manifestar lo siguiente:
1º.- Tal y como señalamos al
conocer el calendario escolar para el presente curso, ha sido materialmente
imposible cumplir estrictamente las fechas en él señaladas. Aún así debemos
señalar el enorme esfuerzo que ha supuesto para los centros el adelanto de la
fecha del comienzo del curso. Conviene poner de relieve que si el curso ha
empezado ha sido gracias al esfuerzo de los equipos directivos que han dedicado
a su preparación jornadas maratonianas, muy por encima de su jornada laboral e
incluyendo sábados, domingos y festivos.
Resulta, pues, de dudosa
justificación utilizar como único criterio de calidad el adelanto en las fechas
de principio de curso sin atender a otros. Por el contrario, nos parece que un
principio de curso bien preparado y ordenado (que puede suponer dos o tres
días) es una garantía de un buen desarrollo posterior. Con los agobios
sufridos, los equipos que deben garantizar y liderar el funcionamiento del
centro durante todo el curso se sienten desbordados y agotados antes de
comenzar las clases.
2º.- Nos parece absolutamente
intolerable que en algunas direcciones de Área (véase la DAT Madrid_Sur) el mismo día fijado para comenzar el curso y
vía telefónica, se eliminaran grupos y en consecuencia se quitaran profesores
del cupo, obligando a rehacer los horarios y a retrasar el comienzo del
curso. Observamos con perplejidad la
doble vara de medir que se aplica: en un proceso en el que todo está basado en
previsiones, si estas fallan son los Equipos Directivos los únicos que deben
rehacer su trabajo. Asimismo, ponemos de manifiesto nuevamente, la necesidad de
revisar la normativa de admisión de alumnos, que nos exige reservar plazas a alumnos
adscritos, aún teniendo la certeza de que no se van a ocupar, y a alumnos con
necesidades de compensación educativa que pueden llegar en el proceso de
escolarización extraordinario, mientras que se han autorizado con carácter
general aumentos de ratio por encima de las cifras que fija la ley a los
centros concertados.
3º.- Aunque resulta evidente que la
Formación Profesional no es una prioridad para la Consejería, sino mas bien al
contrario, urge también revisar el proceso de admisión en los Ciclos Formativos
de Grado Medio, pensado para cuando no existían las pruebas extraordinarias de
septiembre, y que puede acabar con estos estudios.
4º.- Debemos recordar que la
aprobación provisional de los horarios corresponde, según la normativa en vigor
y precisamente a propuesta de la Junta
de Portavoces, al director del centro. Carece pues de sentido, dada la
saturación de trabajo en estas fechas,
tener que enviar los horarios para sus supervisión, cuando existen
mecanismos mucho mas sencillos para ello, y sobre todo cuando tenemos equipos
informáticos instalados por la Consejería desde hace mas de un año, y que
siguen sin funcionar en muchos casos.
5º.- Un año mas hemos de señalar la
insuficiencia de los cupos de profesores para atender correctamente la
diversidad, según estableció la Orden del Consejero de junio de 2004, dado
además que las dotaciones para las actuaciones ordinarias de Compensación
Educativa llevan ya dos años congeladas, lo que nos obliga a destinar a ellas
los pocos recursos adicionales con los que contamos.
6º.- La insuficiencia de los
créditos de funcionamiento y la escasez y discrecionalidad de los créditos de
reposición y pequeñas obras, ponen de relieve la penuria económica en que nos
movemos para hacer frente a necesidades cada vez más amplias y costosas.
Por todo ello, no parece que este
sea un inicio de curso por el que deba felicitarse la Administración, y valgan
estas reflexiones para que el próximo curso no vuelvan a producirse situaciones
similares, para lo que, como siempre, ofrecemos nuestra colaboración. Pero sin
duda hemos de constatar que en muchos
directores crece la certeza de que en la Comunidad de Madrid se está
maltratando premeditadamente a la enseñanza pública y deteriorando su imagen.
Así mismo, a pesar de ser directores
“seleccionados” y representantes de la Administración Educativa en los
Institutos, la desconfianza que tradicionalmente ésta nos ha mostrado se
mantiene. Quizá sea el momento de repetir que la Administración Educativa tiene
su razón de ser en el “servicio a los centros educativos”, y que sin ellos su
existencia carece de sentido.
Madrid a 29 de septiembre de
2005
La Junta Directiva